
Imagen: Schäferle / Pixabay
El auge de la inteligencia artificial (IA) está disparando la demanda de electricidad de los centros de datos. Según el informe Energy and AI de la Agencia Internacional de Energía (AIE), su consumo pasaría de unos 415 teravatios hora (TWh) a cerca de 945 TWh en 2030, más de lo que consume hoy Japón en un año. La cifra resume uno de los grandes debates tecnológicos y ambientales de 2026.
Las cifras clave
- Consumo proyectado: alrededor de 945 TWh en 2030, aproximadamente el 3 % de la demanda eléctrica mundial.
- Crecimiento en países desarrollados: hasta un 20 % del aumento de la demanda eléctrica se debería a la IA, según la AIE.
- Inversión: de los cerca de dos billones de dólares que se prevé invertir en centros de datos hasta 2030, un 20 % iría a activos de energía, según un análisis divulgado por la AIE en agosto de 2026.
- Gasto de las grandes tecnológicas: pasaría de más de 400.000 millones de dólares en 2025 a unos 700.000 millones en 2026 en este tipo de instalaciones.
Para dimensionar: el centro de datos más grande en construcción absorberá tanta electricidad como dos millones de hogares, según la AIE.
¿Por qué consume tanta energía?
Los modelos de IA se entrenan y funcionan en chips especializados que trabajan sin pausa y generan mucho calor. La AIE estima que, en general, los centros de datos destinan cerca del 40 % de su electricidad a los servidores y otro 40 % a enfriarlos. Además, el consumo de estas instalaciones puede fluctuar bruscamente: la agencia citó un caso de 2025 en que la demanda subió un 400 % en un cuarto de segundo durante un entrenamiento.
Los efectos ambientales
El impacto depende de cómo se genere la electricidad. Donde se usa carbón o gas, más consumo implica más emisiones. Google, por ejemplo, reportó en su informe ambiental un aumento del 48 % de sus emisiones en cinco años, atribuido en buena parte a sus centros de datos. Otro punto de preocupación es el uso de agua para refrigeración.
La AIE también señala un lado optimista: estima que la mitad del consumo adicional podría cubrirse con energías renovables, y que la eficiencia de los equipos mejora con rapidez.
¿Y en Centroamérica?
La región no concentra grandes centros de datos de IA, por lo que el efecto directo en sus redes eléctricas es limitado. El impacto más probable es indirecto: la competencia mundial por energía, equipos eléctricos e inversión. Para el usuario, una recomendación práctica es usar las herramientas de IA de forma consciente, igual que cualquier otro servicio que consume recursos.
Si te interesa el ahorro energético en casa, lee nuestra guía para ahorrar energía eléctrica en el hogar en Nicaragua.
Fuentes
- Agencia Internacional de Energía: Energy and AI (en inglés)
- EFE vía Diario Libre: inversión en energía por la IA
- Unidiversidad: proyecciones de la AIE
- E&N: por qué consume tanta energía la IA






