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Los dispositivos de neurotecnología de consumo, como diademas o audífonos que registran la actividad eléctrica del cerebro para «mejorar la concentración» o reducir el estrés, se han multiplicado. Con ellos crece una advertencia de juristas y autoridades de protección de datos: la información cerebral puede revelar estados emocionales y rasgos íntimos de una persona, y las leyes de privacidad de la mayoría de países no fueron pensadas para ella.
¿Qué son los datos cerebrales o neurodatos?
Son registros de la actividad del cerebro y del sistema nervioso, obtenidos con sensores como los electroencefalogramas (EEG). Durante años se usaron casi solo en medicina e investigación, bajo reglas estrictas. Hoy también los recogen productos comerciales que se venden sin receta.
La Agencia Española de Protección de Datos ha señalado que estos datos podrían servir para identificar a una persona e inferir emociones, pensamientos o sentimientos, e incluso revelar otras categorías especialmente protegidas, como información de salud.
Por qué preocupa
- Uso por terceros: en 2026, un reportaje periodístico cuestionó el destino de los datos cerebrales de deportistas de élite recopilados con una diadema comercial, que según esa investigación estarían siendo aprovechados por terceros.
- Combinación con IA: analistas advierten que diademas EEG potenciadas con inteligencia artificial ya pueden reconstruir parcialmente lo que una persona vio o escuchó.
- Reglas insuficientes: la Neurorights Foundation concluyó en un informe que las prácticas de seguridad de las empresas de neurotecnología de consumo generalmente no están preparadas para proteger estos datos.
Qué leyes existen
- Colorado (EE. UU.): en abril de 2024 incluyó los datos neuronales entre los datos biológicos protegidos por su ley de privacidad.
- California (EE. UU.): reformó su ley de privacidad del consumidor para considerar los datos neuronales como información personal sensible.
- Chile: fue pionero al reconocer la protección de la actividad cerebral en su Constitución en 2021.
- Proyectos en América Latina: en Colombia se discutió el Proyecto de Ley 395 de 2025 sobre neuroderechos, y en Argentina se presentó un proyecto de «ley de neuroderechos» que propone tratar los neurodatos como datos sensibles, no comercializables.
Las propuestas de expertos coinciden en algunos puntos: considerar los neurodatos como datos sensibles, exigir consentimiento específico para cada uso, limitar su almacenamiento y reutilización, y auditar los algoritmos que los interpretan.
Qué puede hacer el usuario
- Leer la política de privacidad antes de comprar un dispositivo que mida actividad cerebral.
- Comprobar si la empresa permite borrar los datos y si los comparte con terceros.
- Desconfiar de productos que prometen beneficios médicos sin respaldo clínico.
Nicaragua no cuenta con una regulación específica sobre neurodatos; la discusión, por ahora, se concentra en otros países.






