Para librarnos del mal bastará con rociar con agua bendita
las distintas habitaciones del hogar y recitemos al mismo tiempo la siguiente
oración:
las distintas habitaciones del hogar y recitemos al mismo tiempo la siguiente
oración:
«Señor Jesucristo: con fundamento en lo que hiciste por
mí, creo que las reivindicaciones de Satanás contra mí están canceladas en tu
cruz.
mí, creo que las reivindicaciones de Satanás contra mí están canceladas en tu
cruz.
Y así, Señor Jesús, yo me someto a ti y me comprometo a
servirte y a obedecerte; y basado en esto, tomo posición contra cualquier
fuerza maligna de las tienieblas que, de alguna forma, haya entrado en mi vida,
sea por mis propios actos, sea por actos de mi familia o de mis antepasados, o
de alguna otra cosa que desconozca.
servirte y a obedecerte; y basado en esto, tomo posición contra cualquier
fuerza maligna de las tienieblas que, de alguna forma, haya entrado en mi vida,
sea por mis propios actos, sea por actos de mi familia o de mis antepasados, o
de alguna otra cosa que desconozca.
Donde quiera que haya sombra en mi vida, cualesquiera fuerzas
malignas, yo renuncio a ellas ahora, Señor. Yo invoco al Espíritu Santo de Dios
para que invada mi ser y realice mi liberación y me suelte del mal, entera y
realmente, como sólo el Espíritu de Dios puede hacer. En nombre de Jesucristo.
malignas, yo renuncio a ellas ahora, Señor. Yo invoco al Espíritu Santo de Dios
para que invada mi ser y realice mi liberación y me suelte del mal, entera y
realmente, como sólo el Espíritu de Dios puede hacer. En nombre de Jesucristo.
Amén.»

