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adoro como centro de todas las perfecciones, autor de todo bien y fuente
inagotable de toda santidad.
naturaleza y gracia con que enriqueciste en éste mundo a tu fidelísimo siervo
San Cipriano.
favores que hemos recibido del cielo por tu poderosa intercesión. Te ofrezco,
abogado mío, el culto y la honra que hoy se te tributa con todo el Universo.
(pedir la gracia) si conviene a mi alma, para que así goce de tu dichosa
compañía en la gloria.







