sobre algún problema grave, en la soledad, o en casos desesperados.
(Percinarse)
nombre del traidor que entregó a tu amado Maestro en las manos de sus enemigos,
ha sido la causa de que tú hayas sido olvidado por muchos; pero la Iglesia te
honra e invoca universalmente, como el patrón de los casos difíciles y
desesperados. (Percinarse)
implore, del privilegio especial a ti concedido, de socorrer pronto y
visiblemente cuando casi se ha perdido toda esperanza. (Percinarse)
recibir consuelo y socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y
sufrimientos, particularmente (haga aquí su petición), y para que pueda alabar
a Dios contigo y con todos los elegidos por siempre. (Percinarse)
favor, honrarte siempre como a mi especial y poderoso patrono, y, con
agradecimiento hacer todo lo que pueda para fomentar tu devoción. (Percinarse)







