eres virgen hecha Iglesia y elegida por el santísimo Padre del cielo,
consagrada por él con su santísimo Hijo amado y el Espíritu Santo Paráclito, en
la que estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien.
salve, vestidura suya; salve, sierva suya; salve, madre suya, y todas vosotras,
virtudes santas, que por la gracia y la iluminación del Espíritu Santo sois
infundidas en el corazón de los fieles, para que dé infieles se vuelvan fieles
a Dios.







