nuestra Familia, Madre de los pobres, escucha la súplica confiada que hoy te
dirigimos.
de nuestro tiempo; falta el pan de la verdad y del amor en tantas mentes y en
tantos corazones: falta el pan de la palabra y el pan del Señor a mucha gente.
envuelve el corazón de muchos hombres y mujeres.
los senderos de la Paz y la Justicia, en el respeto mutuo y en la solidaridad
enraizada en la humanidad de nuestro Dios.
corazones, ven con nosotros por los caminos de la nueva evangelización, hacia
un mundo cada vez más justo y libre para todos.







