«Señor mío Jesucristo, tu que eres bondad infinita,
escucha nuestra plegaria. Recurrimos a tí en este tiempo de extrema necesidad,
para rogarte en lo posible, recuperemos nuestra clientela perdída.
escucha nuestra plegaria. Recurrimos a tí en este tiempo de extrema necesidad,
para rogarte en lo posible, recuperemos nuestra clientela perdída.
Se que
muchas veces hemos sido nosotros quizás los que hemos hecho que esto se
produzca. Arrepentidos por los posibles fallos que hayamos podído tener, te rogamos
encarecidamente nos ayudes.
muchas veces hemos sido nosotros quizás los que hemos hecho que esto se
produzca. Arrepentidos por los posibles fallos que hayamos podído tener, te rogamos
encarecidamente nos ayudes.
Amén»

