Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en
todas mis necesidades, rogando por mí al Señor a quien servisteis, a la Virgen
Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo.
Rogadles por mí, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que
pido.
halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos;
yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia
que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para
Gloria de Dios y bien de mi alma.







