
Imagen: geralt / Pixabay (imagen ilustrativa)
El Salvador y Costa Rica firmaron el viernes 16 de octubre de 2026 un acuerdo interinstitucional para reforzar la cooperación en seguridad, el intercambio de información policial y la coordinación de inteligencia contra el crimen organizado transnacional. La firma se produjo en Casa Presidencial, en San Salvador, durante la visita oficial de la presidenta costarricense, Laura Fernández, a su homólogo Nayib Bukele.
Qué se firmó
El documento fue suscrito, en presencia de ambos mandatarios, por el ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, Gustavo Villatoro, y por los ministros costarricenses de Seguridad Pública, Gerald Campos Valverde, y de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas.
Según la Presidencia salvadoreña, la reunión ampliada entre las dos delegaciones se centró en la seguridad pública y el combate a las estructuras delictivas transnacionales. El comunicado oficial señaló que se sentaron las bases para:
- esquemas de cooperación técnica;
- intercambio oportuno de información policial;
- articulación de procesos de inteligencia entre las instituciones de ambos países.
Hasta el momento no se ha publicado el texto completo del acuerdo, por lo que no se conocen detalles sobre plazos, mecanismos de control o protección de datos.
Lo que dijeron los presidentes
En conferencia de prensa, Bukele reconoció que las realidades de ambos países son distintas, pero afirmó que se pueden aprender muchas cosas y que El Salvador puede aportar en materia de seguridad. Fernández, por su parte, destacó que las dos naciones han unido esfuerzos, inteligencia y experiencia frente a lo que describió como un enemigo común.
La visita al Cecot y la nueva cárcel costarricense
Fernández realizó una visita oficial de tres días, del 16 al 18 de octubre, y recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la cárcel insignia del Gobierno salvadoreño, con capacidad para unos 40,000 reos.
El viaje ocurrió dos días después de que Costa Rica inaugurara el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), en el complejo penitenciario La Reforma, en Alajuela. Según EFE, el Gobierno costarricense invirtió cerca de 35 millones de dólares en esa prisión de máxima seguridad, que tendrá cinco módulos con capacidad total para unos 5,100 privados de libertad; los dos primeros módulos se inauguraron esa semana y recibirán reclusos desde finales de octubre.
Una relación que se estrecha
No es el primer acercamiento. Bukele visitó Costa Rica el 12 de noviembre de 2024, y en diciembre pasado el entonces presidente costarricense, Rodrigo Chaves, recorrió el Cecot. Fernández ha descrito al mandatario salvadoreño como un referente en seguridad.
El acuerdo se suma a otras medidas recientes en ambos países: en Costa Rica, el avance de la ley contra asociaciones criminales; en El Salvador, el anuncio de Bukele sobre una posible libertad condicional para colaboradores de pandillas.
Por qué importa en Centroamérica
La cooperación en inteligencia entre dos países del istmo apunta a delitos que cruzan fronteras, como el narcotráfico y el tráfico de personas. El modelo salvadoreño, sin embargo, sigue siendo objeto de debate: organizaciones de derechos humanos han cuestionado el régimen de excepción y las condiciones de detención, mientras sus gobiernos lo defienden por la caída de los homicidios.






